Presentación
La Sociedad contemporánea en los últimos cincuenta años ha asistido a profundas transformaciones como efecto, entre otros, de los avances científicos y tecnológicos, los que han impactado sustancialmente en las dimensiones económicas, políticas, sociales y culturales. Tales transformaciones acontecidas en sucesivos procesos, se profundizaron y recaracterizaron hacia fines del siglo XX.
La globalización económica y política y, consecuentemente las formas de organización del poder, vienen incidiendo sustancialmente en la redefinición de las relaciones entre el Estado y la Sociedad.
Estos profundos y complejos procesos de cambio, como así también sus efectos, se constituyen desde el punto de vista científico en espacios analíticos sólo interpretables a la luz de redefiniciones de carácter filosófico y epistemológico. La identificación y asociación de los factores intervinientes en los procesos en los procesos de cambio, sus causas y las posibilidades de plantear conjeturas predictivas, requiere de la construcción de enfoques teóricos más amplios que los provenientes de un orden disciplinar, ya que las hipótesis que a este interior se generan, resultan parciales a la complejidad de los problemas a abordar.
Las cuestiones precedentemente señaladas adquieren singular relevancia en los ámbitos educativos en general y en el universitario, en particular, y ubican en el centro del debate el lugar que la Educación debe asumir y consolidar en términos de aportes al crecimiento económico y al desarrollo social.
Al respecto, y en el marco de la relación Estado-Sociedad, una temática aparece con singular relevancia: El Derecho Constitucional.
Si se asume como rasgo esencial al Derecho Constitucional, como base de la organización de los Estados, y su carácter de “adecuación” a los escenarios contemporáneos en el particular contexto socio-histórico, se admitirá que el mismo debe promover y contener la pluralidad de caminos como fuente primordial de su permanente desarrollo.
En este marco, dada la sustantividad de la Constitución de un sistema que se define como “democrático”, El Derecho Constitucional tiene, en relación a la estructura total del Estado, un carácter vertebrador , el que inscripto como hipótesis de trabajo queda implicado en un proceso racional y sistemático al interior del cual se articulan las dimensiones Estado-Sociedad, incluyendo en esta última la producción societal, histórica y cultural.
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